Bodegas Verum: pasión por el terruño

Después de la jornada del día anterior, hoy nos acercamos al trabajo de campo de Bodegas Verum. Sus viñedos, métodos de elaboración, su bodega y sus vinos, parte fundamental para comprender un proyecto general, en el cual, en una tierra en la que generalmente se ha apuestado por cantidad en detrimento de la calidad, que la bodega tomellosana a optado por invertir. Más calidad es su filosofía.


Iniciciamos la visita a las instalaciones acompañados por el personal de la bodega que nos van explicando los distintos sistemas de elaboración de vino. El proceso de selección de los distintos tipos de uva, la fermentación en depósitos de acero inoxidable, sobre lías, en barrica…..etc. e incluso un sistema ideado por ellos mismos de fermentación en barrica cúbica. 


No solamente asistimos a una clase teórica sobre los procesos de Verum realiza, si no que tuvimos la oportunidad de poder apreciar estos mediante la cata de distintos mostos en fermentación, o listos para su embotellado, y saborear sus diferencias. Aromas, colores, evolución….etc.


Ahora entramos en el corazón de la bodega, un espacio subterráneo cavado en roca caliza que no deja a uno indiferente. Miles de barricas llenan una enorme superficie hasta donde alcanza la vista, solamente comparable a las grandes bodegas jerezanas sólo que en La Mancha. Pasillos, túneles y pasadizos guardan los vinos elaborados en condiciones óptimas de humedad, oscuridad y ventilación. Un agradable paseo subterráneo con una copa de su vino espumoso Gran Cueva, un Brut Nature con 34 meses armonioso y delicado.


A pie de viñedo asistimos a la vendimia manual tradicional, anteriormente ya se había realizado un primera vendimia en verde, para descargar a la vid de aquellos racimos que no cumplen con la calidad buscada por Verum. Suelos calizos de cantos rodados facilitan el drenaje y a su vez evitan las altas temperaturas, baja pluviosidad y alta exposición al sol, son sus principales carácteristicas que posteriormente se verán reflejadas en sus vinos. Todo ello apostando por un cultivo orgánico de uvas blancas, tintas y variedades autóctonas recuperadas.


Un pequeño descanso con aperitivos en el propio viñedo acompañado de dos vinos jovenes para la ocasión. Verum Tierra Airen procedente de sus viñedos más antiguos que datan de 1950. Y Verum Rosado un vino atípico al elaborarse con la variedad Cabernet Franc.

Para cerrar el encuentro disfrutamos de una comida con platos típicos manchegos. Quesos, migas con uvas, gachas manchegas….etc. Todo maridado con más vinos. Verum 2016 Malvasia un blanco muy aromático y untoso de esta uva autóctona recuperada. Verum 2016 Patagonia Argentina monovarietal de uva Chardonnay recién llegado de la bodega homónima Verum en Argentina. Fresco, suave y equilibrado. Y por último Verum María Victoria una primicia elaborada con Malbec por Elías López en Argentina, que se presentaba oficialmente al día siguiente en Madrid, y que tuvimos el placer de disfrutar. Redondo, intenso y aterciopelado.


Un día intenso en el cual descubrimos el trabajo y la apuesta por la calidad de Verum. Unos vinos ecológicos de calidad, hechos con dedicación. Notas cuando una persona está entusiasmada, ilusionada y feliz con su trabajo. Esa la sensación con la que me quedé. La dedicación y ganas que Elías López transmitía, y eso se ve reflejado en sus vinos. 



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