Valduero: Cuando el arte se viste de vino

Una interesante propuesta de Bodegas Valduero conjuga arte y vino en un histórico tablao de Madrid

Hablar de arte flamenco es hablar del Corral de La Morería y hablar de arte en el vino es hablar de Bodegas Valduero. Dos polos opuestos unidos esencialmente por un mismo fin. El arte de crear. Que mejor manera de disfrutar de los vinos de Valduero que una cena maridaje y una amenizada actuación flamenca.

Año tras año las bodegas sacan sus nuevas elaboraciones, vinos que tras largos y laboriosos procesos llegan al mercado con el mimo que se le da al más preciado tesoro. Para la ocasión Valduero nos propone algo diferente a la vez que original. Un sarao en toda regla.

Cartel de la actuación
El Corral de La Morería

Un histórico local fundado en 1956 que cada noche ofrece un espectáculo flamanco después de una cena, y por el cual han pasado y nacido figuras tan representaticas del arte flamenco como: Antonio Gades, La Chunga, Diego El Cigala o José Mercé, entre otros. Casi sesenta años dedicados por y para el flamenco que le han valido el reconocimiento a nivel mundial. Un templo de culto para los amantes de este arte.

La cena y sus vinos

Es hora de armonizar los vinos de Valduero con una cena de su premiado restaurante gastronómico por la Real Academia de Gastronomía y reconocido por su buena trayectoria en la Guia Repsol. Para emprezar un vino del que ya tenía buenas referencias en su añada 2016 y se presenta para la ocasión como apertivo. García Viadero 2017. Un varietal de la recuperada variedad autóctona Albillo Real de gran frescura, muy aromático y fácil de beber.

El crianza con su Marmitako

Pasamos ahora a los tintos con Valduero Crianza 2015 para un liquido y sorprendente Marmitako. El hermano menor de la familia Valduero es un vino armónico, de notas especiadas y bien estructurado. Sus 15 meses de crianza lo redondean para hacer de este un maridaje diferente, contrastando la acidez del plato con el fondo tostado de maderas nobles.

Imprsionante maridaje

Unas sabrosas Cocochas de Merluza en Tinta Negra abren paso a uno de los vinos más representativos de la bodega. Valduero I Unacepa 2014, que como su nombre indica una cepa una botella, logrando así una concentración de uva de calidad en una vino muy aromático, de gran potencia en boca  y estructurado, que romple la falsa regla de  maridar pescados con blancos. Sublimes el plato y el vino.

Frutos de mar y de la tierra

Seguimos disfrutando platos de mar con unos Tallarines de Calamar con un Toque Picante y Caldo de Chipirón para un vino complejo. Valduero Reserva 2011 con sus notas de café y maderas nobles propias de la crianza. un plato que prepara la boca para un maridaje con un vino potente y carnoso.

Dos delicatessen

Último plato de pescado con Merluza Asada, Zumo de sus Espinas y Perejil con el segundo vino de más larga crianza de las Bodegas, Valduero Premium 6 años 2010 con 36 meses en barricas de roble americano, francés y húngaro, y otros 36 meses más en botella. Elegancia, maderas nobles, complejo, amplio… todas las cualidades que un vino de estas características pueda desear. Una maravilla.

Cambio de Tercio

Es turno de la carne con Pichón Asado y Reposado, Tomate Anisado y Hoja de Borraja para otro vino de larga crianza, Valduero Gran Reserva 2009 con 48 meses en roble y 40 en botella que le confieren aromas a fruta madura y los propios de la crianza en barrica. La jugosidad de la carne junto con la potencia, buena acidez y un final largo del vino hacen de esta simbiosis culinaria un rico manjar.

¡¡¡Pichón con un Reserva Rosado!!

Paa cerrar una agradable sorpresa, un vino rosado reserva. Si, suena extraño pero Valduero Reserva Rosado 2014 no deja a uno indiferente. Un vino muy aromático pese a la larga crianza, vainilla y notas ahumadas, que gustó mucho para acompañar un postre de Ruibarbo, Regaliz, Aire de Champagne, y Crema helada de pieles de Limón, frescura en el plato y en el vino.

El arte del flamenco
Comienza el baile

Terminada la cena seguimos disfrutando de los vinos de Valduero catados con una actuación de flamenco. Rosario Toledo, Jesus Fernández y Mercedes de Córdoba amenizaron la sobremesa con una exhibición de este arte, bailando con entrega mientras Juan Campallo a la guitarra acompañaba la danza. Reconozco ser muy poco, por no decir casi nada, aficionado al flamenco. Lo escucho ocasionalmente, pero una vez visto en directo he de reconocer que tiene su encanto. Repetiré.

Conclusiones

Una jornada genial, en la que la calidad tanto de los platos como de los vinos sobresale de lo habitual. Ambos se sometieron, no solo al criterio de los periodistas y escritores del vino que asistimos, allí se dieron cita y compartimos mesa con los mejores sumillers de Madrid (Mª José Huertas, David Robledo, Juanma Galán, Rafa Sandoval,….). Unos vinos que destacan por ser todos muy redondos a la vez que diferentes,  con personalidad propia y de alta calidad.

Gracias a la Bodega y equipo de Valduero por una noche tan diferente y especial. Felicitar al restaurante del Corral de la Morería por su original y buena cocina. Y al propio Corral por la actuación flamenca. Todo arte, gastronomía y vino. Un buen maridaje

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.