Marquetes: La ilusión de un proyecto

Marquetes de Bodegas Clemente Peral apuesta por la recuperación del viñedo viejo. La ilusión de un nuevo proyecto

Tras mi visita a la DOP Cebreros (mi artículo en Vinetur) no podía dejar pasar la oportunidad de conocer a Marquetes y el proyecto de recuperación de viñedos viejos que lleva a cabo en San Juan de la Nava (Ávila). Le presento en este artículo como Marquetes ya que el mismo se autoproclama bajo este apodo. Su nombre, la persona detrás del proyecto, es Marcos Peral Martín pero cumpliendo sus propios deseos seguiré llamándole Marquetes.

Mis conocimientos sobre el trabajo que realiza me llegaron por redes sociales. Un «crowdfunding» para ayudar a un joven chaval a recuperar las viñas que su abuelo (Clemente Peral) había trabajado tiempo atrás en un pueblo hasta hace poco desconocido por mí, la cosa sonaba bien. Todo proyecto que comprenda un valor por recuperar nuestras tradiciones, que lucha por mantener viva esa tan últimamente presente España vaciada es loable y digno de que se conozca.

Desde el inicio la historia llamó mi atención. Me cuelo a fisgar en la web donde se explicaba el proyecto junto con la colaboración. Tras leerlo decido apoyarlo con una pequeña aportación y la gratificante recompensa de poder probar los vinos resultantes del trabajo de Marquetes un año después. Mi grano es una pequeña colaboración que junto a otras más logró convertir esta apuesta, el sueño de Marquetes, en realidad. Sólo me faltaba conocer el proyecto y a su artífice.

Con Marquetes…..

Conocido el proyecto sólo quedaba visitarle. Me encanta poder estar con las personas a pie de viña, en sus instalaciones, conocer en primera persona sus ideas, inquietudes e incluso sus preocupaciones y miedos. La tarde acompaña, aparece Marquetes, un tío alegre, afable, campechano, las ganas de contar su historia se reflejan junto a la ilusión que desprende su rostro. Nos saludamos, y sin más nos acercamos a conocer viñedo.

David Manso con Marquetes
El viñedo…..

Actualmente cuenta con 1,1 ha. de viñedos viejos repartidos en dos parcelas. «La Joyuela» tiene orientación este,  sus viñas con edades cercanas a los 70 años descansan sobre la ladera, un almendro al fondo anuncia el cambio estacional, situación poco beneficiosa para la vid, <<necesitamos que haga más frío y que llueva >> me comenta Marquetes mientras recorremos el viñedo en el que predomina la variedad Garnacha con algunas cepas de Malvar orilladas. Varias viñas marcadas ya tristemente perdidas para su reposición mediante «acodo», alguna en recuperación y el resto del viñedo sano, recuperado y a buen ritmo. Su trabajo de recuperación es ya una realidad y marcha por buen camino.

Finca La Joyuela

Nos trasladamos a unos escasos 500 metros para llegar a «Fuentebarriza», su otro viñedo. Con orientación sur esta vez, situado en un lugar más llano es un auténtico balcón al Valle del Alberche. La salubridad de este es total, a falta de poda, me comenta Maquetes que la iniciará este fin de semana, las cepas pasan ya el centenar de inviernos, en torno a los 110 años para ser más exacto. Los rendimientos de estas ya veteranas rondan los 3.000 kg por ha. cantidad más reducida si es comparada con la otra parcela pero de una calidad y grado de madurez excelentes.

Finca Fuentebarriza
La bodega y sus vinos…..

Parte de esa colaboración estaba orientada a la recuperación de viñedo viejo, otra a continuar el desarrollo del proyecto con los medios necesarios para culminarlo. Nos acercamos a la recién inaugurada bodega de Clemente Peral, sus nuevas instalaciones. Todo los inicios, y más cuando partes de cero y con recursos limitados son siempre difíciles, un camino tortuoso que todos los que emprendemos conocemos y sabemos tendremos que afrontar.  Marquetes se lo curra, la necesidad de avanzar en este proyecto recae sobre sus espaldas. Recientemente ha reformado la antigua bodega adaptándola en normativa y medios. Una despalilladora y  una prensa como recientes adquisiciones complementan a las tinajas donde elabora sus vinos. Ya tiene en mente la incorporación de barricas para complementar la crianza.

Tinajas en Clemente Peral

Vista la viña y la bodega toca catar sus vinos. Tres elaboraciones están este año en marcha, una de cada parcela (la Joyuela y Fuentebarriza) y un coupage de las dos fermentan sobre sus lías en sus respectivas tinajas. Vinos en los que el dulzor todavía está presente, las levaduras trabajan, el tiempo y la naturaleza perfilará los que serán los vinos de la añada 2019. Es turno de catar las añadas ya embotelladas donde las elaboraciones se presentan con buena intensidad en aromas, cierta complejidad, donde la tinaja estable la pureza. Dos vinos, las añadas 2017 y 2018, que se han perfilado con caracteres diferentes pero con buen equilibrio, de aromas francos, con buen equilibrio. Quizás el 2018 denote un pelín de astringencia, pero poco más.

Vino Clemente Peral
Conclusiones……

Todo nuevo proyecto que conozco siempre lo recojo con ilusión. Avanzar, crecer, innovar son siempre un paso adelante en la evolución, ya sea en el campo personal o en el de la viticultura como es el caso. Los hay muy interesantes en recuperación de variedades autóctonas, de grandes recursos, donde detrás están grandes bodegas, administraciones públicas, universidades, inversiones privadas. Todos ellos de gran mérito, necesarios y atractivos, pero sinceramente los que llaman la atención, lo que te enamoran, son aquellos de personas corrientes, de recursos limitados que, como Marquetes, emplean su tiempo libre, su esfuerzo y trabajo en sacarlos adelante. Solamente me queda desearle mucho éxito, mucha suerte y el poder sentirme, aunque sea con una mínima parte, colaborador de él.  Muchos ánimos Sr. Peral.

 

En este enlace puedes ver el desarrollo y evolución del proyecto (pincha aquí) y comparar el trabajo realizado con las fotografías tomadas para este artículo.

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.